BIENVENIDOS

¡Por fin! Tras largas semanas investigando este mundillo de la blogosfera, y lo que es peor, peleándome con WordPress, aquí estoy. ¡Lo he conseguido!

Supongo que muchas de vosotras me entenderéis…  🙂 

En este blog compartiré las experiencias vividas, y las que quedan por venir en mi recién estrenada maternidad. Una miniaventurilla que no tendría sentido sin el principal protagonista de todo esto: ¡mi pequeño!

Elegí el nombre de “Miss Arrullos” por varias razones. Una de las cosas que me han vuelto loca a la hora de comprar cosas para el peque desde el embarazo han sido los arrullos… ¡Me encantan! Que ya ves tú que tontería, pero os aseguro que sin sentido común (vale, mi marido también tuvo algo que ver 🙂 ), me hubiese comprado todos los que me he encontrado súper monos por las tiendas.

Pero lo que me convenció del todo fue la similitud que encontré entre un arrullo y el papel que tiene cualquier mami con su pequeñajo. El arrullo, y en general todo aquello que uses como tal (una mantita, una toquilla…) es casi como una prolongación del vientre materno en los primeros momentos de vida del bebé: le aporta protección, seguridad, tranquilidad, le calma cuando llora e incluso ayuda a conciliar el sueño.

Desde el “momento 0” en el que me enteré que estaba embarazada y durante todo el embarazo sentí muy dentro de mí, que ser madre y tener hijos es dar la vida por ellos. Y ahora que tengo al pequeño conmigo, ¡lo confirmo! Os contaré alguna que otra historieta que ilustre mejor esto que os cuento.

Y sin más presentaciones, te doy la bienvenida al blog de “Miss Arrullos”.