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Supermamás sin Superpoderes (II): María López-Jurado

¡Muy buenos días y feliz comienzo de semana!

Desde que soy madre cada vez que veo un coche gemelar por la calle pienso “¡Dios mío, de uno en uno por favor!”  🙂 

Cuando empecé a pensar en mamás para entrevistar en seguida me vino a la mente María, una de esas personas que derrochan amor y dulzura por los cuatro costados. Fotógrafa de profesión (pincha aquí para ver su web), nuestra protagonista de hoy tuvo que hacerle frente a la maternidad por partida doble al mismo tiempo que tenía una bebé de año y medio en casa.

ENTREVISTA SUPERMAMÁS SIN SUPERPODERES MARÍA LOPEZ JURADO

¿Cómo le haces frente a un embarazo de mellizas con una niña de a penas 9 meses? Dejemos que sea ella la que nos lo cuente.

Hoy te presento a María López-Jurado.

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  •  Preséntate para que las lectoras te conozcan un poco más.

Soy María, tengo 36 años y soy la mayor de cinco hermanos. Llevo casada 11 años y medio y tengo tres niñas, la mayor se llama Covadonga y tiene 7 años, y también tengo unas mellizas de 5 años que se llaman Macarena y Lucía.

  • ¿Que significa para ti ser madre?

La maternidad ha completado mi vida, creo que potencia una serie de actitudes, aptitudes y dones que no sabes que tienes hasta que de repente te encuentras en esta situación. Ser madre hace que tu vida se complete y se llene. Más allá de mi matrimonio, creo que no hay otra cosa más grande. Para mi matrimonio ha sido muy importante, y con esto no quiero decir que si no tienes hijos no pueda ser igual de lleno un matrimonio, todo lo contrario. Pero para nosotros ha sido un regalazo impresionante.

La maternidad es lo más grande que me ha pasado”

Además mis 2 embarazos han sido regalos de la Virgen, claramente.

  • ¿Y eso?

Pues mira, primero me pase 4 años sin tener niños y no había nada que lo impidiera, pero la realidad es que no me quedaba embarazada. A los 9 meses de casarme me quedé embarazada pero lo perdí, y luego me costó 3 años volver a quedarme embarazada.

  • Supongo que fue un tiempo duro.

Cuanto te ves en la posibilidad de no tener hijos, de repente poder tenerlos, hace que lo valores una barbaridad. No quiere decir que al tenerlos pronto no lo valores, pero es verdad que cuando te planteas como podría ser tu vida sin la posibilidad de tener hijos o que se te pase por la cabeza el tema de la adopción… y entonces te quedas embarazada y tienes a tu niña, es que es una pasada. He tenido 2 embarazos con 3 hijas estupendas, podría haber tenido más, pero Dios no ha querido, por algo será.  😉 

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  • Yo he conocido un montón de mujeres a las que les pasa lo que tú me cuentas: no hay ningún impedimento, pero no se quedan embarazadas. ¿Qué les dirías?

A mí me decían muchas cosas, “no lo pienses, disfruta del tiempo con tu marido…”, y yo decía, “sí, vale yo estoy tranquila, y sé que será cuando Dios quiera”, pero es verdad que cuando estás viviendo esa situación dices: “vale gracias, pero es que la que está pendiente todos los meses soy yo”, y al final incluso ni tu marido es capaz de vivir esa situación como la vives tú.

Los hijos son un regalo de Dios”

Lo único que les podría decir es confianza en Dios. Porque ni se tiene derecho a tenerlos ni es una obligación, al final, los hijos son un regalo de Dios. Tened la confianza y tranquilidad de que cuando tengan que venir vendrán, y viviéndolo así tienes Paz. Porque el problema es que esto te puede acabar quitando la paz, que es la situación mala.

  • ¿Y qué haces para tener esa Paz?

Lo único que te puede dar Paz es pensar que los hijos son regalos de Dios, que vives unos años así y que cuando tengan que venir, vendrán. Porque cuando te confirman que no puedes tener hijos pues dices “vale, ya esta, sé que no puedo tener hijos”, me costará más o menos asumirlo, lo pasaré peor o mejor, pero cuando no hay nada que lo impida…

  • ¿Y el ginecólogo te dio alguna explicación?

Me comentaba que nosotras llevamos un ritmo de vida súper estresado, y ellos también, lo que supone una peor calidad de los espermatozoides.

  • Afirmas que ser madre te completa, pero muchas mujeres no quieren pasar por ello.

Vivimos en un mundo en el que lo importante es el yo, y un hijo te cambia la vida. Y por eso ser madre te completa, al tener un hijo te olvidas del yo para pensar en él, al final eso es lo que hace grande a la persona, no el estar mirándose a sí mismo. Tener un hijo es una renuncia a todas las apetencias que tienes, y si vives tu vida centrada en lo que yo quiero, en lo que me voy a comprar, en lo que me apetece… un hijo es imposible, no entra cabida.

  • No te voy a engañar, cada vez que veo un carrito gemelar, me pongo en tu situación y me muero del miedo. ¿Cómo te apañaste?

Pasas dos años en un túnel, no te lo voy a negar, 😆 , lo que pasa es que sabes que la luz está al final y vas un poco como puedes. Es un poco sobrevivir. Yo tenía ayuda en casa porque para mí lo peor es que tenía otra niña de 1 año y medio, y las mellizas no dormían por la noche porque lloraban mogollón, cada hora estabas levantada y el problema es que a las 06.30-7.00 estaba la mayor en pie, y no podías dormir un poco hasta las 10.00 por ejemplo

Puf, a la pregunta de ¿cómo lo haces?, te respondo, a base de dormir muy poco, al final sobrevives con falta de sueño. Tuve la suerte que mi marido salía muy pronto del trabajo y estaba en casa a las 17.30 y me ayudaba mucho. Ese primer año estuve súper volcada a ellas.

  • ¿Cuál es el secreto?

Que puedas estar con ellas. A mí lo que me dio mucha paz era pensar, “aquí es donde tengo que estar”, lo malo es cuando tienes que estar a eso, a tu trabajo fuera de casa…

  • ¿De verdad lo tenías tan claro?

Lo tenía cristalino. Tienes que ser tú la que estés, mira, yo había momentos que me ponía a llorar del agote y era su madre y las adoro… imagínate alguien que se tenga que hacer cargo de eso… ¡se las come! Ten en cuenta, que Covadonga era un bebé de 1 año y medio, y las mellizas tenían muchas intolerancias a la leche, y una de ellas con un montón de gases, y muy llorona. Al final había mucho cansancio.

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  • A pesar de tener ayuda en casa, la que está al pie del cañón eres tú. ¿Teníais algún truco?

Teníamos listas por la noche porque las mellizas no comían a la vez, entonces nos turnábamos con la que llorase, y apuntábamos la hora a la que le dábamos un biberón y a quién. Así, si te levantabas podías saber si había comido y si lloraba por gases, o lo que fuera, y no “enchufarle” un bibe si ya había comido.

  • De película

Era un show. Sabes que son unos años y ya está, pero el primero fue el más duro para mi, estaba a eso y ya está, dormía menos y todo el que te podía echar una mano era bienvenido. Me dio pena que no las disfrutas tanto por el cansancio que acumulas. Y ahora lo pienso y me da pena porque el tiempo pasa muy rápido y son cosas que no vuelven. Lo que pasa es que cuando lo estás viviendo no quieres saber nada más que dormir y que crezcan y se pasen los años….

Pero nada, bien, 😀 . Ahora ya fenomenal. 😛 Al final te apañas, de todo se sale, cuando tienes interés y tiempo para estar ahí, la imaginación y creatividad son muy grandes.

  • ¿Notaste que Covadonga madurase antes?

Más que madurar, es que la haces mayor en seguida. Tenía que aprender a ser más autosufienciente antes porque no podía dedicarle el tiempo. Por ejemplo, hacía un bol enorme de puré para las mellizas, las tenía sentadas en el carrito gemelar e iba dando cucharada a una, cucharada a otra… sabía que tenía 25 minutos para darlas de comer, y con Cova o estaba mi marido o se lo tenía que comer sola. Se lo ponía delante y ¡hala, a comer!  🙂 

  • ¿Qué opinas de las 16 semanas de baja por maternidad?

Me parece un atraso. En el caso de dejarle con alguien en casa, estás encargando el cuidado y la educación de tus hijos a alguien que en muchas ocasiones no conoces, pero bueno, al final el bebe está en su casa con su horario y su cuna… Y cuando le dejas en una guardería, aunque estén súper bien cuidados es un desapego de ti y de su casa.

En Europa las bajas son por lo menos de un año, y ya con esa edad le dejas en la guarde y es diferente, para mí sigue siendo pequeño porque creo que los niños con quien tienen que estar es con su madre. El problema es que nos hemos metido en una rueda de necesidades que hace que se necesite trabajar los dos en la casa y a mí me parece que eso sólo va en detrimento de tu familia. Me parece una pena porque los que salen perdiendo son los niños por no tener cerca a su madre.

  • ¿Tuviste que pasar por ello?

No, con mi primera hija, trabajaba fuera de casa en una empresa de regalos de empresa y merchandising con mi madre, pero me la llevaba a casa de mi madre, que es donde estaba la oficina. Lo que pasa es que cuando es un bebe te la puedes llevar a todos los lados, pero al empezar con papillas y horarios de siestas y demás no podía tener al bebé danzando por mucho que fuera la casa de mi madre. Entre eso y que vi que mi madre podía hacerse cargo sola, dejé de trabajar, y me quedé con mi niña. Pensé algo que me apeteciese hacer a mí y empecé con el tema de foto y el curso que hice. Cuando acabe el curso, nacieron las mellizas y trabajaba desde mi casa marcándome yo el ritmo y el horario.

  • ¿Y qué tal trabajar desde casa con bebés?

La única forma de poder trabajar desde casa era tener ayuda, porque si no imposible: las niñas me veían y lloraban porque querían estar conmigo. Lo bueno de esto es que yo no me iba de casa, salía del despacho y las veía y si pasaba algo también estaba ahí. Por ejemplo cuando la niña no estaba bien pues no trabajaba, me dedicaba a ella y el trabajo lo hacía por la noche o al día siguiente. Te organizas de otra manera. Es cierto, que si quieres dedicarle full time al trabajo no es lo ideal, pero como en mi caso había otra prioridad… Para mí, teniendo niños, la pera. En ese aspecto fue fácil. También todo depende del ritmo que te marques, yo empecé el primer año con la fotografía mucho más light que ahora, mi ritmo ha ido aumentando progresivamente a partir del segundo año de tener a las mellizas.

  • ¿Qué fue lo que más miedo te dio al enterarte de que estabas embarazada y que ibas a ser madre?

Pues como tardé tanto tiempo en tener hijos, era muy deseado, no tenía miedo como tal. Lo que sí es que al llevar 4 años sin niños teníamos una rutina my marcada de salir, de viajar… Pero al ser tan deseado no te importa renunciar, es más estás encantado de renunciar.  🙂 

Con lo que sí que me entraron muchos miedo fue con que fuese bien el embarazo, me cuide un montón, no estaba de reposo, pero me cuidé mucho, no hice viajes, etc.

También pensaba “podré hacerlo bien, sabré tal, cómo será…” Como no sabes lo que es hasta que lo tienes en casa, ahí es cuando te surgen mil dudas “y ahora como se hacía esto, mamá”. 🙂

Cuando el ginecólogo nos dijo que venían dos, nos entró un ataque de risa”

  • Me han dicho que cuando os enterasteis que venían las mellizas, os quedasteis en estado de shock.

Nosotros sabíamos que teníamos posibilidades, y siempre que íbamos a consulta mi marido le decía al gine que nos dijera que sólo era uno. Ese día nos dijo, “lo de que sea solo uno lo dices por algo en especial”, y mi marido “bueno es que tenemos posibilidades, tal..”. Entonces el gine se empezó a reír: “pues es que vienen dos”. Fue tal shock, que no podíamos parar de reír.

  • Madre mía, debió de ser tremendo.

Cuando vienen dos no tienes ni idea de lo que es, porque incluso ahora mismo me dicen que vienen dos y me pongo a llorar, “¡Dios mío, no, otra vez por qué!”,  😛 

Pero en ese momento como no tienes ni idea de lo que supone tener dos con otra más pequeña, muy contentos. Fue un cambio tremendo porque dijimos “no cabemos en casa, no cabemos en el coche…”, fue un poco SOS qué hacemos ahora porque claro dos los apañas, pero tres… con esos semejantes carritos. Fue más el decir, Dios mío que hacemos, pero bueno al final de todo sales.

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  • ¿Qué es lo que peor recuerdas de tus embarazos?

Del primero tener cuidado, tener la angustia y el miedo de que saliese todo bien, pero fue muy bien trabajé hasta el viernes antes de dar a luz y engordé 8 kilos, la verdad que todo muy bien. Luego el parto fue maravilloso, todo genial.

Con el segundo me encontraba fatal, porque en el primero no tuve nada de naúseas pero en el segundo tuve un montón, entonces me encontraba súper mal, y claro, al tener otra niña ya no puedes decir “estoy agotada, me voy a sentar un rato”. Además estaba sola porque mi marido trabajaba mucho y me tenía que ocupar de todo, entonces fue muy cansado. Además engordé mogollón, se me hincharon mucho las piernas… se me hizo muy pesado.

  • ¿Y lo que mejor recuerdas de los embarazos?

Lo mejor es ¡que salgan! 😀  A ver, es verdad que es una pasada que estén ahí… Pero también es verdad que yo no he sido la típica de ¡oohh!… Bueno con la primera sí, pero ya con las mellizas yo solo decía, “vale genial que crezcan pero que salgan ya”, porque estaba todo tan comprimido que es como que ya no puedes.

  • ¿Qué es para ti lo mas difícil de criar a tus hijas?

Lo más importante y más difícil es el ejemplo y la coherencia con la que tú les digas las cosas y las vivas. Es decir, que no sea sólo una educación de lo que te digo, si no de lo que ven y lo que tú haces. Para mí es lo más difícil porque implica una renuncia a tí misma. Sé que es una chorrada como un piano, pero, por ejemplo, si estás sentada con tu marido medio tirada en el sofá, y no quieres que las niñas estén tiradas en el sofá, tienes que estar sentada normal. Te das cuenta que cuando son pequeños no necesitan un razonamiento, saben que es lo que dice mamá y ya está. Pero a medida que van siendo más mayores y van creciendo te preguntan por qué esto y por qué esto otro, y es importante darles esas contestaciones para que entiendan las cosas y no sean una simple imposición. Me parece lo más difícil de vivir.

Otra cosa muy importante es que vean la unidad entre mamá y papá, esa comunicación entre los dos para que si uno le ha dicho que no a una cosa, no llegue el otro y le diga que sí. También es muy difícil con el ritmo de vida que llevamos, que no te ves, incluso a lo mejor tú das una contestación condicionada por cansancio y de repente llega papa súper motivado del trabajo y le dice ¡claro hija!

  • ¿Y lo mejor de criar a las niñas?

Pues que es una pasada. Ver cómo van generando su personalidad, y que tú tienes en tus manos todo eso es una responsabilidad impresionante, pero es que es una pasada de bonito.

Y ves que es todo admiración por ti. Yo tengo tres niñas y a su padre le adoran y se mueren por él, pero sobre todo conmigo: “mamá te quiero, mamá qué guapa, déjame esto…”  ¡Es que es tan fácil quererlas! Luego tienen sus cosas que a veces es como ¡aaaaggr!, pero es una maravilla. Otra cosa es que ahora en la edad que tienen, les explicas las cosas y es que se creerían que la luna es burdeos si se lo dijese aunque ellas la estén viendo blanca, me parece impresionante esa confianza que tienen los niños en sus padres, es tan alucinante.

  • A mí Santi me está ayudando mucho a entender lo que es la confianza en Dios.

Sí, realmente entiendes cuando Dios dice “hay que hacerse como niños para entrar en el Reino de los Cielos” Como los niños cuando tú les dices las cosas no dudan nada porque saben a ciencia cierta que tú quieres lo mejor para ellos, aunque a ellos no les guste lo que les vayas a hacer o lo que les vayas a decir; en el plano que tú dices de la confianza en Dios, ¡total! Ojalá pudiésemos ser así nosotros, es una pasada.

  • Alguna vez te has arrepentido de algo como madre.

De las cosas que peor llevo es cuando pierdo la paciencia, al final lo pagas con un grito, o un enfado con ellas, y dices, pobres, que no tienen la culpa de que su madre esté cansada. Es lo que peor llevo y que cambiaría.

También se habla mucho de la educación en positivo, que es todo lo contrario a lo que vivimos nosotros (no, y esto no, esto así no se hace).

  • ¿Qué es la educación en positivo?

Es darle la vuelta y educar en positivo, fomentar las cosas que hacen bien. Yo sobre todo lo veo en una de mis hijas, cuando le digo “ay no, esto lo haces mal…” en seguida se cohíbe y se viene muy abajo porque es muy sentida, pero cuando lo hago al revés: “mira, que bien que has hecho esto así, pero mira, es mejor que lo hagas asá”. En vez de hacer un refuerzo en negativo, lo haces en positivo.

  • Suena muy interesante pero nada fácil.

Sí, exige mucha más paciencia y un acto de la voluntad muy fuerte porque lo que te sale natural es lo contrario. Es complicado, pero es bueno saberlo para por lo menos intentarlo. Además, con respecto a ellos es brutal lo que les cambia. La motivación para ellos es diferente.

  • Si tuvieras la posibilidad de volver a ser madre, ¿repetirías?

Siii, sí sí. Repetiría encantada.verano 2013 72

  • ¿Cómo quieres que te recuerden tus hijas?

Ummm, complicado. Quiero que ellas tengan una unión conmigo sin decir, “somos amigas”, pero sí con esa confianza de poder contármelo todo, que podamos tener una conversación con cercanía. Supongo que quiero que me recuerden como yo quiero a mi madre y como tú quieres a la tuya. Que para ellas haya sido una madre, no la que les ha tocado para cuidarlas sin más, sino con ese cariño, cercanía, necesidad de estar cerca de ti. Quiero que me recuerden como la madre que siempre ha estado cuando lo han necesitado.

  • Y por último, ¿qué consejo le darías a alguien que esté a punto de dar a luz o que haya sido madre hace poco?

Que lo disfrute. Que den mucho tiempo de calidad a sus hijos y también de cantidad, porque se habla mucho de que no importa tanto la cantidad, pero yo creo que también es importante, la calidad es importante, pero también es estar. Porque al final cuando estás, tu hijos saben que estas ahí y entonces van a recurrir a ti cuando lo necesiten y cuando no estás y tienen un problema a lo mejor se lo cuentan a otro.

Pero igual me he ido muy adelante, cuando alguien va a dar a luz, le diría: disfruta que pasa muy rápido, es verdad que ahora tienes un recién nacido pero en seguida es un bebé y en seguida es un niño y esa evolución es tan rápida que ni te enteras. Igual que cuando te vas a casar y te dicen “disfruta del día de tu boda que pasa muy rápido”, pues esto es igual. Que les hagan muchas fotos y muchos videos  😀 

  • Muchas gracias por haberme dedicado este ratito.

Gracias a ti.

— ♥ —

Como os contaba, María, además de ser una de nuestras Supermamás sin Superpoderes, es una súper fotógrafa, la que toda novia desearía tener el día de su boda, como una servidora 😉 . Te dejo aquí un par de fotos para que lo compruebes por ti misma. ¡No dudes en pasar por su web para ver el trabajazo que hace!

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Supermamás sin Superpoderes (I): Inmaculada Cuesta

¡Feliz juernes! A puntito de empezar las vacaciones de Semana Santa empezamos la sección de Supermamás sin Superpoderes.

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He querido empezar con una persona muy especial para mí. Creo que muchas estaréis de acuerdo conmigo en que “Madre no hay más que una” Y si hay alguien a la que acudo siempre que tengo mis dudas en esto de la maternidad es a ella.

Hoy os presento a Inmaculada Cuesta, una supermamá sin superpoderes que le plantó cara a la maternidad con 3 niñas en apenas 3 años. Cuando la mayor tenía 14 meses ya estaba embarazada de la segunda, y cuando la segunda tenía 11 meses se enteró que llegaba la tercera. ¿Que cómo lo hizo? Dejemos que nos lo cuente ella.

  • Lo primero, gracias por participar en ‘Supermamás sin superpoderes’. Preséntate para que las lectoras te conozcan un poco más.

Me llamo Inmaculada y estoy casada con Antonio. Tengo seis hijos, cuatro niñas aquí en la tierra y dos en el cielo, y ahora un nieto. Soy profesora de religión y llevo 20 años trabajando en un colegio público con niños de entre 3 y 12 años.

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  • ¿Cómo sobreviviste a tener 3 hijas tan pequeñas en tan poco tiempo?

Todo es la experiencia. Tener un hijo es una nueva faceta en la vida a la que te vas adaptando. Yo por ejemplo, no era la misma mujer con la primera hija que con la tercera. Al principio es un mundo y te tienes que hacer a ello. Los niños pequeños necesitan mucha dedicación, ellos tienen sus horarios y es muy difícil compaginarlo con la vida sobre todo cuando tienes varios. Ten en cuenta que cuando nació la tercera, la mayor tenía 3 años y en esa época aún no iba al colegio.

  • ¿Te agobiaste mucho?

Ante todo creo que quedarse embarazada es un regalo, pero en mi caso, recién casada me quedé embarazada en seguida y casi ni me dio tiempo a pensar en tener hijos. Y luego cuando los tienes tan seguidos, te agobias un poco, sí. Cuando me quedé embarazada de la tercera pensé “no puede ser, y ahora qué hago yo con 3 niñas tan pequeñas” Se me vino un poco el mundo encima. Me costó un poquito, y sin embargo, luego lo hice y a través de esa experiencia vi muy claro que Dios es el que da la vida. Por eso, nunca me he planificado, Dios me los ha regalado y ya está. Dios ha ido haciendo y llevando mi vida.

  • Pero por lo menos tuviste las bajas por maternidad

No, porque por aquel entonces yo daba clases particulares por la tarde. Y a eso se añade que mi marido tampoco tenía baja porque aún no existía la baja por paternidad.

  • Y entonces ¿cómo lo hiciste?, porque desde el momento que nace la pequeña estás sola en casa ¡con 3!

Lo vas haciendo, vas sacando tiempo de donde no lo hay, llegas a todo no sabes muy bien cómo, pero llegas. Lo que está claro es que a ti te dedicas muy poco tiempo. Todo era para ellas. Te levantas pronto aunque duermas poco por las tomas de la noche y te vas organizando. Buscas tiempo por todos los lados, cuando antes dedicabas a peinarte 30 min ahora son 10. Todo súper rápido. Biberón de una, pañal de otra, vestir a la otra… Creo que fue Dios el que puso esa disposición en mí para poder con eso y con más. Una cosa fundamental, es tener claro que eso es importante. A veces te supera y ves que humanamente no llegas a esto y a lo otro. Y dices “Señor ayúdame”, y tiras para delante.

  • ¿Cómo viven ésto los niños?

Poco a poco vas haciendo a los hijos mayores más autónomos e independientes, porque al tener más hermanos, ellos solos ven que detrás vienen otros a los que la madre les dedica más tiempo.

Para ser madre no tienes q ser una súpermujer”

  • Suena fácil

Esto no lo haces de la noche a la mañana, es un aprendizaje del día a día. Simplemente es darte al otro, a tus hijos, y ver qué es lo más importante. Si tienes que dejar la aspiradora o la plancha, la dejas, aunque luego tengas que hacerlo. Porque tampoco es dejarse y decir: ¡hala pues hoy no me ducho! Tienes que ir buscando tiempo en el día. Siempre recuerdo que el momento para relajarme era por la noche cuando todas estaban dormidas, me sentaba en el sillón y a descansar, aunque no hiciera nada más. A pesar de que te canses y estés agotada, todo te compensa. Merece la pena ver crecer a tus hijas, lo preciosas que están, cómo van creciendo, cómo van hablando, y es cuando dices “¡adelante!”

  • ¿Entonces no es algo que te pese?

Todo eso es un amor tan gratuito, que no piensas si te cuesta o no, o las horas que te quita. Sí, te compensa y además es que ¡pasa todo tan deprisa! Yo creo que cuando todo se pasa tan deprisa es porque la vida ha valido la pena vivirla. Y en la vida, que es un don y un regalo, hay que buscar lo que es importante. Cuando pierdes de vista todo esto, pues entonces sí que dices “qué horror, otro niño…”

  • ¿Tu familia te apoyó?

Sí, para todo esto es muy importante la ayuda y el respaldo de tu familia. Mi madre siempre me ha ayudado cuando lo he necesitado, y mis hermanas también. Es fundamental que en tu familia siempre estén dispuestos a tenderte una mano cuando lo necesites. En mi caso, no habría podido dar clases particulares sin ellos. Además me daba mucha confianza y seguridad contar con mi madre. No podemos estar solos y todos necesitamos ayuda.

  • ¿Cómo lo vives ahora que tus hijas ya son mayores?

No dejo de ilusionarme al ver crecer a mis hijas, porque nunca se deja de ser madre. Ver crecer y madurar a tu hijas es lo más bonito, cada una con su vida haciéndola poco a poco. Por ejemplo, mi segunda hija que está estudiando Pedagogía, ¡sabe mucho más que yo de algunas cosas después de 20 años de profesión!, y digo “¡mira ésta!”.

  • ¿Qué significa para ti ser madre?

Cuesta definirlo con una sola frase. Ser madre es lo más maravilloso que le puede suceder a una mujer. mama2La vida está dentro de nosotras, es algo que Dios ha puesto en ti. Ser madre es ser mujer porque te complementa. Para mí, es lo más maravilloso que me ha podido pasar porque aprendes todo. Aprendes a amar, a darte al otro, a donarte, y todo esto sin pedir nada a cambio. Aprendes lo que es el amor con plenitud, no el amor interesado (yo te doy, tú me das). Es más, no es que lo aprendas, sino que sale de ti. Yo lo relaciono con que es Dios quien pone dentro de mí este don de la vida.

Ser madre es un don y un regalo que Dios puso dentro de ti, y ese don es dar la vida. Es la ternura, el amor hacia los demás, la donación, la sensibilidad que tenemos para aceptar la vida y para aceptar todo. Y al mismo tiempo tú creces como persona.

No sé explicarlo con otras palabras, la verdad es que yo no tengo palabras preciosas, ni bonitas como tienen otras mujeres. Pero es algo impresionante, es muy especial.

Ser madre es la expresión más bella de dar la vida”

  • Además de ser madre, ahora también eres abuela. ¿Cómo vives esta nueva faceta?

Me parece impresionante que Dios ponga tanto amor en mí, y que además de ser madre, ahora sea abuela. Porque al fin y al cabo, todo viene a través de mí. Me explico, Dios me eligió a mí para que mi hija tuviera vida primero y para que luego ella se la dé a mi nieto. Hay una unión entre nosotros. Yo no soy su madre, pero es una unión que también forma parte de esa maternidad que Dios me ha dado.

  • Dices que ser madre es ser mujer. Pero, ¿qué pasa con las mujeres que no pueden ser madres?

Yo creo firmemente que la vida es un regalo de Dios y que Él te ayuda a ser madre y a ser mujer. La que no tiene la posibilidad de tener hijos biológicos también puede ser madre, ya que puede tener hijos adoptados. Y aunque biológicamente no los hayan tenido ellas, también se es madre, porque estoy convencida de que Dios pone en ti esa maternidad, independientemente del hecho físico de dar a luz. Y es más, estoy segura que después, Dios les da otro aspecto en su maternidad para complementar esto que les falta (haber dado a luz, que tu hijo haya crecido dentro de tu vientre…)

  • Se dice que al ser madre es más difícil realizarte como persona y como mujer…

No es incompatible. Siendo madre te puedes realizar como persona y como mujer. Aunque es cierto que hay que partir de tu escala de valores para ver qué es lo más importante. Realizarte como persona a nivel profesional es importante pero no como para poner ahí tu vida entera y tu corazón. La mujer no sólo tiene una vida profesional.

No está reñido ser madre y tener tu espacio y tu tiempo. Por eso es importante que en la relación con el marido haya un respeto mutuo, ya que, tanto uno como otro necesitamos nuestro espacio. Tú no eres la sirvienta de nadie, que sólo está para servir a lo que el señor diga. Servir a los demás en el sentido de donarse, es atender a lo que la familia necesite. Pero no de una manera tiránica, como la del feudalismo, que a lo mejor hace unos años sí que había en España (puro machismo) y que a veces aún está a día de hoy (la mujer esta para limpiar, coser y cuidar a los niños).

Y la madre tiene que decir “necesito ir al baño, ducharme, arreglarme y tener mi tiempo; o salir de compras, ir a un evento, a un curso…” Y eso no significa que abandones a tu marido, a tus hijos y al hogar ni que dejes de ser madre. Para nada.

Ser madre y ser mujer no tiene que anularte como persona”

  • ¿Qué me dices del papel de la mujer en el hogar?

Creo que Dios ha puesto algo especial en nosotras para atender a nuestros hijos y el hogar. A ver, el hombre como padre también lo puede hacer pero no es igual.  Ser madre no sólo es tener hijos, sino crear un hogar. mama4El hombre también hace ese hogar, pero el germen fundamental lo tiene la mujer. Si en la familia la madre está bien, feliz, contenta… la familia tira adelante, con dificultades, pero sale adelante. El hombre tiene otras capacidades. No significa que el hombre sea peor o mejor que la mujer, y al revés. Cada uno tenemos una serie de cualidades innatas que Dios nos ha dado, y esto es así independientemente de la Fe. Lo que pasa es que a veces se niega que seamos diferentes. La mujer tiene más ternura y sensibilidad para tratar a los hijos. El hombre tiene esa energía y coraje para afrontar lo que se tenga que sufrir en la familia, otra disposición ante las dificultades y los problemas. Cada uno tenemos una perspectiva frente a los aspectos de la vida de la familia. El hombre es como más bruto, menos flexible, más rígido. Y eso no quiere decir que no tenga cierta ternura y cierta sensibilidad.

  • ¿Crees que hay ayudas suficientes para la conciliación? ¿Qué opinas de las 16 semanas de baja por maternidad?

Yo creo que en España la mujer ha evolucionado mucho en la integración en el mundo laboral. Y eso es bueno, no es malo. Y por las necesidades que tenemos hoy en día es necesario. Quizá en otro tiempo no tanto, pero no tenemos que mirar atrás, ni tampoco hacia adelante, sino mirar al presente. Hoy en día tenemos una sociedad en la que una familia con un solo sueldo no llega a fin de mes. Si ves la necesidad de tener que trabajar y encuentras un trabajo, ¿por qué no? Y todo consensuado en el matrimonio. O sea, casarse no es: ¡hala me quedo en casa!, o ¡hala me voy a trabajar! Depende de cada situación y de cada persona.

En cuanto a la baja por maternidad, yo creo que 16 semanas es poco, porque el primer año de vida es fundamental. Un año de baja sería ideal. Con un añito les viene genial estar unas horas en la guarde con otros niños, pero antes no. Y luego facilitar políticas para la mujer, para poder conciliar el trabajo con ser madre. Los políticos y quienes gestionen este tema tendrían q pensar un poco más en la familia.

  • ¿Qué es para ti la paternidad responsable?

Cada mujer y cada hombre es un mundo, el sentimiento de paternidad y maternidad es innato, pero la forma de cómo llevarlo a cabo es muy personal. Dar la vida es algo global, no sólo tener hijos y punto, es dar todos los cuidados, leer con los hijos, ayudarles a crecer, a educarse, a formarse. Todo eso también forma parte de la maternidad y paternidad. No vale con decir que Dios les cuidará, que es cierto, pero Dios también les cuida a través de ti.

  • ¿Qué fue lo que más miedo te dio al enterarte de que estabas embarazada?

La primera vez que me quedé embarazada pensaba “¿sabré dar a luz?, ¿podre hacerlo?” Y lo que cualquier madre desea siempre: que no hubiera problemas en la gestación, ver mes a mes que el bebé fuera creciendo. Y al llegar el momento del parto siempre pedía dilatar bien porque mis partos han sido duros y me costaba mucho dilatar. En el momento del parto, ante lo desconocido, es todo una incertidumbre pero también tienes alegría porque Dios te sorprende y te das cuenta que puedes con eso, y con mucho más.

  • ¿Qué es lo que recuerdas más difícil del embarazo?

Durante los 3 primeros meses de mis embarazos tenía muchas náuseas y no podía con los olores. Pero siempre he tenido unos embarazos muy buenos y he estado trabajando hasta el último día.

  • ¿Qué es lo que recuerdas más bonito del embarazo?

Sentir al bebé. Saber que está creciendo dentro de ti. Y aunque fuera muy al principio, tener la certeza de que había una vida dentro de ti. También me gustaba pensar en su carita y cómo iba a ser.

  • ¿Qué es lo que recuerdas más difícil de criar a tus hijas?

Hay una etapa fundamental que son los primeros meses hasta que te adaptas al niño y el niño a ti, a la nueva vida, a la nueva situación… Eso es lo que más cuesta. Ser primerizo lo pagas aunque no lo quieras reconocer. Nosotros lo pagamos con la primera ya que tuvo cólicos lactantes.

Más tarde, cuando empiezan a ir al colegio, intentas proteger a tu hijo, y no quieres que sufra y lo pasas fatal si alguien le dice algo. Otro tema fundamental es la corrección, ya que conlleva que te enfades, lo pases mal y no es nada agradable. Y cuando son mayores ya tienes una persona adulta delante y es muy complicado.

  • ¿Y lo más bonito?

Su vida. Ver lo bonitos y preciosos que son. Ver cómo criaturitas tan pequeñitas que han nacido de ti se van haciendo personas, con sus propios criterios. También es increíble la satisfacción que te da cuando tu niño logra algo; sus éxitos y sus triunfos son una alegría. Te enorgullece. Es más, cuando hay fracasos, estar a su lado y sufrir con ellos también es bonito.

  • ¿Alguna vez te has arrepentido de algo como madre?

No puedo decir ahora nada concreto. Pero seguro que me he equivocado muchas veces en cómo he educado, cómo he dicho algo, el momento de decir o hacer algo. Aunque ante las decisiones que he tomado me haya equivocado, lo que quería era que mis hijas fueran felices. Pero de todas esas cosas se aprende.

  • Si tuvieses la posibilidad, ¿repetirías maternidad?

Ahora con mi edad creo que no porque la maternidad tiene su tiempo, pero tuve en su día la posibilidad y claro que sí, hubiese tenido más; de hecho tuve más, pero se fueron al cielo.

  • ¿Cómo te gustaría que te recuerden tus hijas?

Como lo que soy, una madre que quiso hacer bien las cosas con ellas, que quiso darles todo el amor que tenía y que quería que aprendieran a amar y ser felices. Como soy, sin pretender ser un modelo de madre ni de nada. Una persona normal y corriente, una pobre mujer que no ha destacado en nada.

  • ¿Qué consejo le darías a alguien que está a punto de ser madre o que acabe de serlo?

Que viva cada minuto y mama1cada instante del embarazo y de la vida de su hijo, que lo viva intensamente y que lo disfrute de verdad, no como una carga. Porque es lo más grande. Sobre todo el día a día, como el momento más importante de su vida. Porque ese tiempo pasa y ya no vuelve.

  • ¿Te gustaría añadir algo más?

Sed felices con vuestros hijos, sed madres muy muy felices. La vida vale la pena, hay que sonreírle a la vida.

El 26 de cada mes: Supermamás sin superpoderes

¡Buenos grises y lluviosos días desde Madrid!

Hoy quiero contaros una iniciativa que empezaré este mes y que me hace mucha ilusión compartir con vosotras.

Una vez pasadas las turbulencias del postparto más inmediato y aterrizada en la realidad de la rutina del día a día, me di cuenta de lo que iba a cambiar mi vida con el pequeñajo. Al mismo tiempo me di cuenta de lo difícil que es ser madre, y de que no podía llegar a todo lo que yo quería llegar. Sin embargo, miraba a otras mamás que conozco y que tengo cerca, y me preguntaba cuál sería su secreto para llevarlo todo tan bien, o al menos mejor que yo aparentemente, en situaciones más complicadas que la mía: trabajar fuera de casa, tener más hijos, vivir en otro país, acabar una carrera… Hablar con ellas me ha servido de mucho para poder hacer frente de una manera diferente y más relajada a mi nueva vida desde que soy madre.

A raíz de todo esto surgió la idea de empezar con una sección en el blog: Supermamás sin superpoderes. Madres normales que son capaces de hacer frente al día a día de una forma natural y sencilla, pero no sin obstáculos que saltar, y que para mí son una referencia por su forma de plantar cara a la maternidad. Por eso, he decidido iniciar una serie de entrevistas con el propósito de sacar información para mi propio beneficio 😉 , pero que si ayudan a alguna mamá más, mejor.

CARTEL2

La idea es entrevistar de forma mensual, el 26 de cada mes, a una mami que yo considere como supermamá sin superpoderes, y con el añadido de que esté pasando o haya pasado por alguna situación especial.

Este próximo jueves 26 publicaré la primera de las entrevistas, así que si os ha gustado la idea ¡por aquí os espero!

Feliz semana.

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