Como os cuento en ¿Quién soy yo?, decidí empezar con este blog cuando estaba haciendo reposo por una amenaza de parto prematuro (APP) a mis 34 semanas de gestación. Sin embargo, no lo he podido poner en marcha hasta hace unas semanas. Pero haciendo un poco de “limpia” en el ordenador me he encontrado con un borrador de post que hice en mis últimas semanas de embarazo.

No me acordaba de él, y me ha hecho mucha gracia leerlo. Por eso os lo copio tal y como está escrito, como si os lo estuviera contando en esas fechas.

 

Desde el ingreso por APP he empezado a notar en mí una nueva conducta que juré y perjuré que jamás iba a tener, lo he bautizado con dos nombres diferentes que vienen a decir lo mismo: caminar cual elefante. Los andares de elefante o el andar elefantil.

En mi defensa diré que en mi caso es algo totalmente normal, ya que, el enano pesa 2,500kg a 6 semanas del día del parto y mi tripa tiene el tamaño de un globo terráqueo tamaño natural.

Lo que me parece un poco exagerado (perdonadme todas aquellas que lo sufráis), es el andar elefantil cuando la tripa no tiene ni el tamaño de un guisante. Siempre que veía alguna chica con una tripa cual canica y caminando como si le fuera la vida en ello, con la mano en los riñones y la espalda curvada hacia atrás pensaba: “que si tranquila, maja, que se te nota que estás embarazada”. Os aseguro q en mi caso, no es por querer hacerlo notar, mi tripa ya llama la atención lo suficiente por sí misma.

Ahora que soy yo la que lo hace, pido perdón a todas aquellas mujeres que en su embarazo aplican o aplicaron el andar elefantil, ya fuera por orgullo de madre o cualquier otra causa…

Yo os digo una cosa, espero que lo que queda de embarazo pase pronto porque la velocidad de mis andares de elefante es de 0,5 km/h y así no llego a ningún lado.

 

Y para muestra un botón. ¡Mirad que pedazo de triponcio que tenía! Ay, mi madre, ¡con razón estas estrías que tengo ahora!

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¿Vosotras también adoptasteis el andar elefantil durante el embarazo?

5 comments on “Memorias de mi embarazo (III): el andar elefantil”

  1. No sabría decirte, yo cogí muy poco peso y además mi trabajo era de camarera y estuve muy ágil todo el embarazo pero si preguntas a alguien más imparcial lo mismo te dice que si, que cuando yo me creía una gacela era en realidad un elefante jajaja.

    • Yo ahora que me veo en fotos me parece que estaba super tremenda… pero en aquel momento no me lo parecía tanto!! Eso sí, ya te digo que agilidad 0

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