El primer día de Santi en el pueblo

Casi sin darme cuenta me he plantado en el final de la semana y sin escribir ningún post. Sin quererlo me he tomado otra Semana Santa por mi cuenta. Bueno, al fin y al cabo, estamos en la octava de Pascua 😉

Hoy quiero contaros una de las cosas que hicimos durante las vacaciones: visita al pueblo, como todo hijo de vecino.

Yo nunca tuve “pueblo” ya que siempre viví donde se criaron mis padres hasta que me casé, pero mi marido sí. Se llama Piedrahita (Ávila) y lo cierto es que está enamorado de ella, le trae muy buenos recuerdos de su infancia y adolescencia, y le encanta ir de vez en cuando. Por eso decidimos pasar un día allí y visitar a los tíos. 

Una de las cosas más chulas que hacemos cuando vamos a Piedrahita es visitar las cuadras de mis cuñados y ver a los caballos. Si ese día tenemos suerte podemos ver montar a Ángel haciendo doma vaquera y es una pasada. Además si sobra algo de tiempo y el jefe da el visto bueno, soy yo la que monta y hago lo que puedo 😉  

En la visita de esta Semana Santa, el pequeñajo disfrutó muchísimo viendo a los caballos, ¡estaba alucinado! Era la primera vez que veía un animal y no les quitaba el ojo de encima.

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Pero cuando mejor se lo pasó fue al ver a Circe, la perrita que tienen en las cuadras. Estaba todo el rato queriendo jugar con nosotros, intentando subirse a nuestras piernas y Santi se tronchaba de risa. ¡No le daba nada de miedo!

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También pudimos dar un paseo por el campo disfrutando del sol que nos hizo ese día y de la naturaleza en estado puro. Sólo se oía el piar de los pájaros y el sonido del arroyo que pasa por allí cerca. La verdad es que valoras y disfrutas mucho más estas pequeñas cosas cuando vives en la gran ciudad y es una suerte que tengamos Piedrahita como referencia para hacer estas escapadas.

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La experiencia de ir con Santi por primera vez fue muy bonita y además se portó fenomenal. Estamos deseando que crezca un poco más para poder disfrutarlo aún más con él.

¿Y vosotras? ¿También vais al pueblo con vuestros peques? ¿Qué es lo que más les gusta?

¡Feliz fin de semana!

Memorias de mi embarazo (II): el libro “Ú-nico”

Ahora que estamos en plena Semana Santa, no quería dejar pasar estos días sin recordar una de esas anécdotas que me ocurrieron en el embarazo, y que ahora que ha pasado un año desde entonces, me saca una sonrisa cuando pienso en ella.

Después de la profecía del Padre Juan, y de hacerme el test de embarazo decidimos no contárselo a nadie hasta ir al “gine” y que me dijera que estaba todo correcto.

El sábado de la semana del test positivo teníamos planeado un viaje a Barcelona para una presentación de uno de los libros de mi marido, y yo ya estaba empezando a sufrir alguno de los síntomas del principio del embarazo.

A pesar de las naúseas y el malestar generalizado, ese finde lo pasamos fenomenal porque conseguimos entradas para ir a un partido en Cornellá, en el nuevo estadio del Espanyol.

La presentación de “Estamos de vuelta” era ese sábado por la noche, y gracias a esta ocasión pudimos encontrarnos con unos cuantos buenos amigos catalanes. Como siempre, mi marido esa noche estuvo brillante 😉 , y al terminar el acto una de las asistentes se acercó a él para saludarle y para enseñarle el libro que había terminado de escribir hacía muy poco.

Desconozco absolutamente quién es esta mujer, qué le motivó a escribir ese libro y por qué decidió regalarnos uno aquella noche, pero cuando lo tuvimos en nuestras manos, nos miramos y sonreímos. Para nosotros fue como un guiño del cielo. Todo iba a ir bien.

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Como podéis ver es un libro que explica de forma muy sencilla y con algo de fantasía las 38 semanas de gestación. Pero no por ello deja de ser un libro rigurosamente científico, ya que está revisado por varios pediatras.

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Si alguna de vosotras está embarazada y esta buscando un libro para hacer mas fácil la llegada del nuevo hermanito a vuestros hijos, éste es perfecto para ello.

Me encantó recibirlo tan de sorpresa en su momento y leerlo durante el embarazo, y no dudaré en usarlo con Santi el día que venga otro bebé.

Os dejo los datos del libro por si os interesa:

Título: Ú-nico

Autor: Patricia Díaz Santos

Editorial: Everest

ISBN: 978-84-441-0509-3

Me despido hasta la semana que viene, que disfrutéis de estos días en familia y tengáis una Semana Santa.

Supermamás sin Superpoderes (I): Inmaculada Cuesta

¡Feliz juernes! A puntito de empezar las vacaciones de Semana Santa empezamos la sección de Supermamás sin Superpoderes.

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He querido empezar con una persona muy especial para mí. Creo que muchas estaréis de acuerdo conmigo en que “Madre no hay más que una” Y si hay alguien a la que acudo siempre que tengo mis dudas en esto de la maternidad es a ella.

Hoy os presento a Inmaculada Cuesta, una supermamá sin superpoderes que le plantó cara a la maternidad con 3 niñas en apenas 3 años. Cuando la mayor tenía 14 meses ya estaba embarazada de la segunda, y cuando la segunda tenía 11 meses se enteró que llegaba la tercera. ¿Que cómo lo hizo? Dejemos que nos lo cuente ella.

  • Lo primero, gracias por participar en ‘Supermamás sin superpoderes’. Preséntate para que las lectoras te conozcan un poco más.

Me llamo Inmaculada y estoy casada con Antonio. Tengo seis hijos, cuatro niñas aquí en la tierra y dos en el cielo, y ahora un nieto. Soy profesora de religión y llevo 20 años trabajando en un colegio público con niños de entre 3 y 12 años.

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  • ¿Cómo sobreviviste a tener 3 hijas tan pequeñas en tan poco tiempo?

Todo es la experiencia. Tener un hijo es una nueva faceta en la vida a la que te vas adaptando. Yo por ejemplo, no era la misma mujer con la primera hija que con la tercera. Al principio es un mundo y te tienes que hacer a ello. Los niños pequeños necesitan mucha dedicación, ellos tienen sus horarios y es muy difícil compaginarlo con la vida sobre todo cuando tienes varios. Ten en cuenta que cuando nació la tercera, la mayor tenía 3 años y en esa época aún no iba al colegio.

  • ¿Te agobiaste mucho?

Ante todo creo que quedarse embarazada es un regalo, pero en mi caso, recién casada me quedé embarazada en seguida y casi ni me dio tiempo a pensar en tener hijos. Y luego cuando los tienes tan seguidos, te agobias un poco, sí. Cuando me quedé embarazada de la tercera pensé “no puede ser, y ahora qué hago yo con 3 niñas tan pequeñas” Se me vino un poco el mundo encima. Me costó un poquito, y sin embargo, luego lo hice y a través de esa experiencia vi muy claro que Dios es el que da la vida. Por eso, nunca me he planificado, Dios me los ha regalado y ya está. Dios ha ido haciendo y llevando mi vida.

  • Pero por lo menos tuviste las bajas por maternidad

No, porque por aquel entonces yo daba clases particulares por la tarde. Y a eso se añade que mi marido tampoco tenía baja porque aún no existía la baja por paternidad.

  • Y entonces ¿cómo lo hiciste?, porque desde el momento que nace la pequeña estás sola en casa ¡con 3!

Lo vas haciendo, vas sacando tiempo de donde no lo hay, llegas a todo no sabes muy bien cómo, pero llegas. Lo que está claro es que a ti te dedicas muy poco tiempo. Todo era para ellas. Te levantas pronto aunque duermas poco por las tomas de la noche y te vas organizando. Buscas tiempo por todos los lados, cuando antes dedicabas a peinarte 30 min ahora son 10. Todo súper rápido. Biberón de una, pañal de otra, vestir a la otra… Creo que fue Dios el que puso esa disposición en mí para poder con eso y con más. Una cosa fundamental, es tener claro que eso es importante. A veces te supera y ves que humanamente no llegas a esto y a lo otro. Y dices “Señor ayúdame”, y tiras para delante.

  • ¿Cómo viven ésto los niños?

Poco a poco vas haciendo a los hijos mayores más autónomos e independientes, porque al tener más hermanos, ellos solos ven que detrás vienen otros a los que la madre les dedica más tiempo.

Para ser madre no tienes q ser una súpermujer”

  • Suena fácil

Esto no lo haces de la noche a la mañana, es un aprendizaje del día a día. Simplemente es darte al otro, a tus hijos, y ver qué es lo más importante. Si tienes que dejar la aspiradora o la plancha, la dejas, aunque luego tengas que hacerlo. Porque tampoco es dejarse y decir: ¡hala pues hoy no me ducho! Tienes que ir buscando tiempo en el día. Siempre recuerdo que el momento para relajarme era por la noche cuando todas estaban dormidas, me sentaba en el sillón y a descansar, aunque no hiciera nada más. A pesar de que te canses y estés agotada, todo te compensa. Merece la pena ver crecer a tus hijas, lo preciosas que están, cómo van creciendo, cómo van hablando, y es cuando dices “¡adelante!”

  • ¿Entonces no es algo que te pese?

Todo eso es un amor tan gratuito, que no piensas si te cuesta o no, o las horas que te quita. Sí, te compensa y además es que ¡pasa todo tan deprisa! Yo creo que cuando todo se pasa tan deprisa es porque la vida ha valido la pena vivirla. Y en la vida, que es un don y un regalo, hay que buscar lo que es importante. Cuando pierdes de vista todo esto, pues entonces sí que dices “qué horror, otro niño…”

  • ¿Tu familia te apoyó?

Sí, para todo esto es muy importante la ayuda y el respaldo de tu familia. Mi madre siempre me ha ayudado cuando lo he necesitado, y mis hermanas también. Es fundamental que en tu familia siempre estén dispuestos a tenderte una mano cuando lo necesites. En mi caso, no habría podido dar clases particulares sin ellos. Además me daba mucha confianza y seguridad contar con mi madre. No podemos estar solos y todos necesitamos ayuda.

  • ¿Cómo lo vives ahora que tus hijas ya son mayores?

No dejo de ilusionarme al ver crecer a mis hijas, porque nunca se deja de ser madre. Ver crecer y madurar a tu hijas es lo más bonito, cada una con su vida haciéndola poco a poco. Por ejemplo, mi segunda hija que está estudiando Pedagogía, ¡sabe mucho más que yo de algunas cosas después de 20 años de profesión!, y digo “¡mira ésta!”.

  • ¿Qué significa para ti ser madre?

Cuesta definirlo con una sola frase. Ser madre es lo más maravilloso que le puede suceder a una mujer. mama2La vida está dentro de nosotras, es algo que Dios ha puesto en ti. Ser madre es ser mujer porque te complementa. Para mí, es lo más maravilloso que me ha podido pasar porque aprendes todo. Aprendes a amar, a darte al otro, a donarte, y todo esto sin pedir nada a cambio. Aprendes lo que es el amor con plenitud, no el amor interesado (yo te doy, tú me das). Es más, no es que lo aprendas, sino que sale de ti. Yo lo relaciono con que es Dios quien pone dentro de mí este don de la vida.

Ser madre es un don y un regalo que Dios puso dentro de ti, y ese don es dar la vida. Es la ternura, el amor hacia los demás, la donación, la sensibilidad que tenemos para aceptar la vida y para aceptar todo. Y al mismo tiempo tú creces como persona.

No sé explicarlo con otras palabras, la verdad es que yo no tengo palabras preciosas, ni bonitas como tienen otras mujeres. Pero es algo impresionante, es muy especial.

Ser madre es la expresión más bella de dar la vida”

  • Además de ser madre, ahora también eres abuela. ¿Cómo vives esta nueva faceta?

Me parece impresionante que Dios ponga tanto amor en mí, y que además de ser madre, ahora sea abuela. Porque al fin y al cabo, todo viene a través de mí. Me explico, Dios me eligió a mí para que mi hija tuviera vida primero y para que luego ella se la dé a mi nieto. Hay una unión entre nosotros. Yo no soy su madre, pero es una unión que también forma parte de esa maternidad que Dios me ha dado.

  • Dices que ser madre es ser mujer. Pero, ¿qué pasa con las mujeres que no pueden ser madres?

Yo creo firmemente que la vida es un regalo de Dios y que Él te ayuda a ser madre y a ser mujer. La que no tiene la posibilidad de tener hijos biológicos también puede ser madre, ya que puede tener hijos adoptados. Y aunque biológicamente no los hayan tenido ellas, también se es madre, porque estoy convencida de que Dios pone en ti esa maternidad, independientemente del hecho físico de dar a luz. Y es más, estoy segura que después, Dios les da otro aspecto en su maternidad para complementar esto que les falta (haber dado a luz, que tu hijo haya crecido dentro de tu vientre…)

  • Se dice que al ser madre es más difícil realizarte como persona y como mujer…

No es incompatible. Siendo madre te puedes realizar como persona y como mujer. Aunque es cierto que hay que partir de tu escala de valores para ver qué es lo más importante. Realizarte como persona a nivel profesional es importante pero no como para poner ahí tu vida entera y tu corazón. La mujer no sólo tiene una vida profesional.

No está reñido ser madre y tener tu espacio y tu tiempo. Por eso es importante que en la relación con el marido haya un respeto mutuo, ya que, tanto uno como otro necesitamos nuestro espacio. Tú no eres la sirvienta de nadie, que sólo está para servir a lo que el señor diga. Servir a los demás en el sentido de donarse, es atender a lo que la familia necesite. Pero no de una manera tiránica, como la del feudalismo, que a lo mejor hace unos años sí que había en España (puro machismo) y que a veces aún está a día de hoy (la mujer esta para limpiar, coser y cuidar a los niños).

Y la madre tiene que decir “necesito ir al baño, ducharme, arreglarme y tener mi tiempo; o salir de compras, ir a un evento, a un curso…” Y eso no significa que abandones a tu marido, a tus hijos y al hogar ni que dejes de ser madre. Para nada.

Ser madre y ser mujer no tiene que anularte como persona”

  • ¿Qué me dices del papel de la mujer en el hogar?

Creo que Dios ha puesto algo especial en nosotras para atender a nuestros hijos y el hogar. A ver, el hombre como padre también lo puede hacer pero no es igual.  Ser madre no sólo es tener hijos, sino crear un hogar. mama4El hombre también hace ese hogar, pero el germen fundamental lo tiene la mujer. Si en la familia la madre está bien, feliz, contenta… la familia tira adelante, con dificultades, pero sale adelante. El hombre tiene otras capacidades. No significa que el hombre sea peor o mejor que la mujer, y al revés. Cada uno tenemos una serie de cualidades innatas que Dios nos ha dado, y esto es así independientemente de la Fe. Lo que pasa es que a veces se niega que seamos diferentes. La mujer tiene más ternura y sensibilidad para tratar a los hijos. El hombre tiene esa energía y coraje para afrontar lo que se tenga que sufrir en la familia, otra disposición ante las dificultades y los problemas. Cada uno tenemos una perspectiva frente a los aspectos de la vida de la familia. El hombre es como más bruto, menos flexible, más rígido. Y eso no quiere decir que no tenga cierta ternura y cierta sensibilidad.

  • ¿Crees que hay ayudas suficientes para la conciliación? ¿Qué opinas de las 16 semanas de baja por maternidad?

Yo creo que en España la mujer ha evolucionado mucho en la integración en el mundo laboral. Y eso es bueno, no es malo. Y por las necesidades que tenemos hoy en día es necesario. Quizá en otro tiempo no tanto, pero no tenemos que mirar atrás, ni tampoco hacia adelante, sino mirar al presente. Hoy en día tenemos una sociedad en la que una familia con un solo sueldo no llega a fin de mes. Si ves la necesidad de tener que trabajar y encuentras un trabajo, ¿por qué no? Y todo consensuado en el matrimonio. O sea, casarse no es: ¡hala me quedo en casa!, o ¡hala me voy a trabajar! Depende de cada situación y de cada persona.

En cuanto a la baja por maternidad, yo creo que 16 semanas es poco, porque el primer año de vida es fundamental. Un año de baja sería ideal. Con un añito les viene genial estar unas horas en la guarde con otros niños, pero antes no. Y luego facilitar políticas para la mujer, para poder conciliar el trabajo con ser madre. Los políticos y quienes gestionen este tema tendrían q pensar un poco más en la familia.

  • ¿Qué es para ti la paternidad responsable?

Cada mujer y cada hombre es un mundo, el sentimiento de paternidad y maternidad es innato, pero la forma de cómo llevarlo a cabo es muy personal. Dar la vida es algo global, no sólo tener hijos y punto, es dar todos los cuidados, leer con los hijos, ayudarles a crecer, a educarse, a formarse. Todo eso también forma parte de la maternidad y paternidad. No vale con decir que Dios les cuidará, que es cierto, pero Dios también les cuida a través de ti.

  • ¿Qué fue lo que más miedo te dio al enterarte de que estabas embarazada?

La primera vez que me quedé embarazada pensaba “¿sabré dar a luz?, ¿podre hacerlo?” Y lo que cualquier madre desea siempre: que no hubiera problemas en la gestación, ver mes a mes que el bebé fuera creciendo. Y al llegar el momento del parto siempre pedía dilatar bien porque mis partos han sido duros y me costaba mucho dilatar. En el momento del parto, ante lo desconocido, es todo una incertidumbre pero también tienes alegría porque Dios te sorprende y te das cuenta que puedes con eso, y con mucho más.

  • ¿Qué es lo que recuerdas más difícil del embarazo?

Durante los 3 primeros meses de mis embarazos tenía muchas náuseas y no podía con los olores. Pero siempre he tenido unos embarazos muy buenos y he estado trabajando hasta el último día.

  • ¿Qué es lo que recuerdas más bonito del embarazo?

Sentir al bebé. Saber que está creciendo dentro de ti. Y aunque fuera muy al principio, tener la certeza de que había una vida dentro de ti. También me gustaba pensar en su carita y cómo iba a ser.

  • ¿Qué es lo que recuerdas más difícil de criar a tus hijas?

Hay una etapa fundamental que son los primeros meses hasta que te adaptas al niño y el niño a ti, a la nueva vida, a la nueva situación… Eso es lo que más cuesta. Ser primerizo lo pagas aunque no lo quieras reconocer. Nosotros lo pagamos con la primera ya que tuvo cólicos lactantes.

Más tarde, cuando empiezan a ir al colegio, intentas proteger a tu hijo, y no quieres que sufra y lo pasas fatal si alguien le dice algo. Otro tema fundamental es la corrección, ya que conlleva que te enfades, lo pases mal y no es nada agradable. Y cuando son mayores ya tienes una persona adulta delante y es muy complicado.

  • ¿Y lo más bonito?

Su vida. Ver lo bonitos y preciosos que son. Ver cómo criaturitas tan pequeñitas que han nacido de ti se van haciendo personas, con sus propios criterios. También es increíble la satisfacción que te da cuando tu niño logra algo; sus éxitos y sus triunfos son una alegría. Te enorgullece. Es más, cuando hay fracasos, estar a su lado y sufrir con ellos también es bonito.

  • ¿Alguna vez te has arrepentido de algo como madre?

No puedo decir ahora nada concreto. Pero seguro que me he equivocado muchas veces en cómo he educado, cómo he dicho algo, el momento de decir o hacer algo. Aunque ante las decisiones que he tomado me haya equivocado, lo que quería era que mis hijas fueran felices. Pero de todas esas cosas se aprende.

  • Si tuvieses la posibilidad, ¿repetirías maternidad?

Ahora con mi edad creo que no porque la maternidad tiene su tiempo, pero tuve en su día la posibilidad y claro que sí, hubiese tenido más; de hecho tuve más, pero se fueron al cielo.

  • ¿Cómo te gustaría que te recuerden tus hijas?

Como lo que soy, una madre que quiso hacer bien las cosas con ellas, que quiso darles todo el amor que tenía y que quería que aprendieran a amar y ser felices. Como soy, sin pretender ser un modelo de madre ni de nada. Una persona normal y corriente, una pobre mujer que no ha destacado en nada.

  • ¿Qué consejo le darías a alguien que está a punto de ser madre o que acabe de serlo?

Que viva cada minuto y mama1cada instante del embarazo y de la vida de su hijo, que lo viva intensamente y que lo disfrute de verdad, no como una carga. Porque es lo más grande. Sobre todo el día a día, como el momento más importante de su vida. Porque ese tiempo pasa y ya no vuelve.

  • ¿Te gustaría añadir algo más?

Sed felices con vuestros hijos, sed madres muy muy felices. La vida vale la pena, hay que sonreírle a la vida.

Memorias de mi embarazo (I): test positivo

Quizá sean los 3 minutos más largos de la historia de una mujer y lo cierto es que la situación es única. Tú sola (o al menos yo estaba sola, que habrá quien lo haga acompañada), el cuarto de baño y la prueba esperando. Los nervios se apoderan de ti aunque tú no quieras, y en esos 3 minutos te da tiempo a pensar de todo: ¿lo habré hecho bien? (sí, por absurda que parezca la pregunta, te la haces, y seguro que muchas lo haríais en su momento), ¿sabré leerlo bien?, ¿Y si la segunda rayita está a medias?

Os confieso que yo no estaba muy nerviosa, porque después del suceso del Padre Juan llevaba con la mosca detrás de la oreja desde que volvimos de Jerusalén. Pero no quise comprarme ningún test de embarazo hasta que pasase al menos una semana de retraso, ya que, en meses anteriores tuve una falsa alarma, y pensé que de esa forma me aseguraba de que esta vez no ocurriera lo mismo.

El 23 de marzo de 2014 se jugaba el clásico Real Madrid-Barcelona y teníamos planeado ver el partido con un amigo en el bar de nuestro barrio. Hasta ahora no os he contado que en casa nos gusta mucho el fútbol, mucho muchísimo. Mi marido tuvo la suerte (o la desgracia, según se vea) de casarse con una mujer a la que le gusta bastante el fútbol. Solo que hay una pequeña pega, él es del Madrid y yo del Atleti. Por el momento lo llevamos bien 🙂 , pero dentro de un mes ya os contaré si la eliminatoria de Champions no ha hecho estragos en nuestro matrimonio (jaja).

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Como os decía, ese domingo quedamos en ir a ver el Clásico a un bar de la zona. El sitio estaba hasta arriba de gente, con muchísimo ruido. Recuerdo que estábamos sentados en una mesa pegados a la pared… y ya no recuerdo nada más. Me quedé dormida, literalmente. He tirado de hemeroteca y por lo visto ese día el Barça le dio un repaso al Madrid, mientras yo libraba una guerra con mis párpados. Hasta hubo un momento en que le dije a mi marido “oye yo creo que me voy a ir a casa porque me estoy quedando frita”, él me miraba y se reía “pero, María, ¿cómo te puedes estar quedando así de dormida?”  Y es que jamás de los jamases me había pasado. No es como cuando estás cansada y tienes sueño, que te notas los ojos cansados, bostezas, etc… No. Esto era muy diferente. Me quedaba dormida sin más, sin darme cuenta.

Cuando acabó el partido (y tras un gran esfuerzo por mi parte para quedarme en el bar), de camino a casa mi marido me dijo “oye, yo creo que vas a estar embarazada de verdad”.

Esperé dos días más, apenas cinco de retraso, para comprarme dos pruebas de embarazo. Sí, dos mejor que una… ¿y si una me daba un falso positivo o yo lo hacía mal? 😀  La típica de toda la vida de rayitas rosas, y la otra de Clearblue digital. No me importa decir la marca, porque la verdad es que es una pasada ver ahí “Embarazada” y las semanas aproximadas de gestación.

Hoy hace un año que al despertarme por la mañana, me encerré en el baño, saqué las pruebas y vi el tan esperado resultado.

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Y fue a partir de ese momento cuando todo cambió para siempre. Ya era oficial, una nueva vida estaba creciendo dentro de mí.

¿Y vosotras? ¿Recordáis el momento de cuando os hicisteis la prueba de embarazo?

PD: Se me olvidaba contaros que ese día celebramos la gran noticia con nuestra comida favorita en uno de los mejores sitos de hamburguesas de Madrid, New York Burguer. Si os gustan y vivís aquí, ¡tenéis que ir!

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El 26 de cada mes: Supermamás sin superpoderes

¡Buenos grises y lluviosos días desde Madrid!

Hoy quiero contaros una iniciativa que empezaré este mes y que me hace mucha ilusión compartir con vosotras.

Una vez pasadas las turbulencias del postparto más inmediato y aterrizada en la realidad de la rutina del día a día, me di cuenta de lo que iba a cambiar mi vida con el pequeñajo. Al mismo tiempo me di cuenta de lo difícil que es ser madre, y de que no podía llegar a todo lo que yo quería llegar. Sin embargo, miraba a otras mamás que conozco y que tengo cerca, y me preguntaba cuál sería su secreto para llevarlo todo tan bien, o al menos mejor que yo aparentemente, en situaciones más complicadas que la mía: trabajar fuera de casa, tener más hijos, vivir en otro país, acabar una carrera… Hablar con ellas me ha servido de mucho para poder hacer frente de una manera diferente y más relajada a mi nueva vida desde que soy madre.

A raíz de todo esto surgió la idea de empezar con una sección en el blog: Supermamás sin superpoderes. Madres normales que son capaces de hacer frente al día a día de una forma natural y sencilla, pero no sin obstáculos que saltar, y que para mí son una referencia por su forma de plantar cara a la maternidad. Por eso, he decidido iniciar una serie de entrevistas con el propósito de sacar información para mi propio beneficio 😉 , pero que si ayudan a alguna mamá más, mejor.

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La idea es entrevistar de forma mensual, el 26 de cada mes, a una mami que yo considere como supermamá sin superpoderes, y con el añadido de que esté pasando o haya pasado por alguna situación especial.

Este próximo jueves 26 publicaré la primera de las entrevistas, así que si os ha gustado la idea ¡por aquí os espero!

Feliz semana.

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